El ministro de Economía, Martín Guzmán, aseguró que el Gobierno argentino trabaja en una enmienda a su propuesta original de reestructuración de deuda y en un programa de “armonización tributaria federal” que presentará una vez superada la pandemia del coronavirus.

En ese sentido, recordó que su objetivo es marcar “un sendero de sostenibilidad” que “nos quite una carga insostenible de deuda ahora y en el mediano plazo también, de modo de tener unas finanzas públicas saneadas, cosa que no se resuelve solamente con la deuda”.

“Baño de realidad”

“La base de la oferta de deuda que hicimos y de la enmienda que haremos es perseguir objetivos fiscales y externos que dejen a la economía en una situación ordenada”, aseguró Guzmán.

Según el ministro, el haber hecho pública en abril la primera propuesta de deuda “ayudó a anclar las expectativas” y funcionó como “un baño de realidad” ya que “no se comprendía la realidad que enfrentaba Argentina”.

“El rumbo de las negociaciones cambió desde entonces”, afirmó el ministro.

Por otra parte, sostuvo que si bien no hay acreedores con “capacidad de encauzar un acuerdo”, que participen los fondos de inversión más grandes del mundo podría generar un efecto sobre el resto si acompañaran un acuerdo por “lo que significan en el mundo de los acreedores”.

La lupa en el déficit

“Esto es un proceso. Resolverlo lo más rápido posible es lo mejor para todas las partes. Pero lo más importante es resolverlo bien. Ese es un camino que hay que transitar, y hoy no estamos en condiciones de enmendar la oferta pero sí apuntamos a enmendarla”, aseguró Guzmán.

Luego agregó: “Lo que nosotros no vamos a hacer es patear el problema hacia adelante”.

El titular de la cartera de Economía sostuvo también que “va a llevar un tiempo arreglar todas estas cuestiones” y que lo que se hará en el futuro es “poner la lupa en que el déficit fiscal esté controlado”.

Asimismo, sostuvo que si bien es “circunstancial el tema de la deuda, es necesario resolverlo para lograr encauzar un modelo productivo que le haga bien a la Argentina”.

Consultado por el programa económico a futuro, hizo foco en la cuestión tributaria y la necesidad, desde el punto de vista fiscal, de “transitar hacia un ordenamiento de las cuentas” y de “sostenibilidad fiscal” y que, por ello, es necesario “tener una estructura tributaria, que no sea la consecuencia de sucesivas emergencias económicas”.

“Estamos trabajando en una armonización tributaria federal, que busca no solamente garantizar la sostenibilidad fiscal”, dijo el ministro.

En ese sentido sostuvo que “tiene que haber una armonización que sea federal”, y manifestó que la futura estructura tributaria deberá tener “progresividad, incentivos a la generación de empleo y producción y sea más simple”.

Complementariamente, sostuvo que esos cambios deberán estar asociados con una profundización del desarrollo del mercado de deuda pública en pesos.

“Tenemos que profundizar la cuestión del desarrollo del mercado de capitales, que es importante para que Argentina tenga mayores niveles de ahorro y de inversión”, apuntó.

El dólar

Respecto de la cuestión del dólar y el aumento de la brecha con las cotizaciones paralelas, Guzmán respaldó la decisión del Banco Central de regular el acceso al mercado de cambios, aunque sostuvo que son “de emergencia” y que “no es una característica estructural del sistema”.

“En este contexto de fragilidad es una medida para lidiar con ella, pero en la medida en que la economía se vaya normalizando y que deje de ser necesario tomar medidas de emergencia, esas medidas irán cambiando”, cerró.

“Ser no pesimistas”: según Chodos, hay decisiones de última hora

El representante argentino ante el FMI, Sergio Chodos, pidió ayer tener cautela respecto del resultado de la negociación de la deuda. “Todo se define al final del período de suscripción”, afirmó, pues los acreedores tomarán su decisión a último momento, cuando cuenten con la mayor información disponible. Subrayó que “en 2005 hubo una cantidad de acreedores importantes que se pasaron todo el período de suscripción diciendo que la oferta iba a fracasar y era un desastre y a último momento entraron”. Acerca del resultado de la negociación, dijo que “tendríamos que ser no pesimistas. Los grupos con los que se negocia tienen intereses diferentes, vienen de posiciones diferentes, compraron en valores diferentes. La propuesta final va a ser reformulada tomando en consideración la última comunicación del Fondo”, agregó.